Mis Dos Euros presenta: Céntimos 2010

Ahora es cuando yo tendría que decir algo ingenioso o hacer una especie de introducción para no tener que entrar al trapo con los galardones, pero no creo que sea tan importante. Al fin y al cabo, cuando llevas dos años haciendo una sección, las ideas comienzan a repetirse.
Pero las viejas costumbres, y más aún las que son gratis, no deben perderse, así que haré un breve balance del año 2010.
“Y esto es todo lo que el año nos tiene que ofrecer”
Vaya si ha sido breve. Rara vez soy capaz de recordar cosas que hayan pasado de dos meses en anterioridad, pero lo que mas recuerdo de este año son los retrasos de Gran Turismo 5, el síndrome del miedo a Call Of Duty, la primera vez que me he comprado un FIFA o la última vez que me compro un juego como Naughty Bear.
Pero desgraciadamente lo que mas recordaremos todos de este año será la fecha en la que finalmente admitimos que da igual que consola te compres, porque todas traen lo mismo, unas cuantas exclusividades, todos los juegos multiplataforma que quieras y un motion control.
Espero que, basándoos en lo que acabo de decir, aprecieis mas el trabajo aquí realizado, porque a veces es bastante complicado hablar de algo y tratarlo de manera distinta a lo demas cuando todo siempre es lo mismo. Ahí tenéis vuestra frase profunda de año.
Premio Céntimo al mejor juego “por serlo sin tener que jugarlo”: FIFA 11
Me gustaría veros las caras ahora mismo al leer semejante galardonado. Probablemente os estaréis preguntando que qué coño me pasa o si he perdido el juicio. En realidad es mas simple de lo que creéis.
Si recordais los premios del año pasado, dediqué un espacio a tratar de comprender que es lo que le atrae a la gente del fútbol. Al parecer, cada uno/a aprecia algo diferente. Unos prefieren saberse de memoria las alineaciones; otros, prefieren usarlo como manera de ganar dinero y otras lo usan para mojar las bragas cada vez que ven unos abdominales.
A mi sigue sin llamarme la atención. Pero como parece que este país está lleno de gente sin anhelo de experimentar o vivir sensaciones nuevas en lugar de ceñirse a lo mismo todos los años, me ví obligado a comprar FIFA 11 para poder jugar con mis compañeros de página.
Es de sobra conocido que EA escoge muy bien la música de sus juegos, y FIFA 11 no es una excepción. Y eso fue lo que realmente me gustó de FIFA. Nada de el control de balón o las paridas de celebraciones. Me gustó el quedarme en el menú escuchando a los Pinker Tones.
Por lo demás, el juego sigue siendo lo que es. Fútbol. A unos les basta, a otros les asquea.
Premio “Leer Crepúsculo” a la mayor pérdida de tiempo: Naughty Bear
Como dije antes, la experimentación en el mundo de los videojuegos es un aspecto interesante. Un concepto hasta la fecha explotado hasta decir basta puede convertirse en una revelación si se enfoca de una manera nueva.
Siguiendo esta premisa, e intrigado por la manera en la que presentaban el juego, puse mi atención en Naughty Bear.
Siendo un juego completamente desconocido para vosotros, os hablaré un poco de él y entenderéis el porqué del galardón.
El tema de la violencia en los videojuegos ha sido tratado hasta la saciedad, y aparentemente no nos hemos cansado nunca de ella. Cada año aparecen mas y mas juegos con tintes violentos, sea a través de puñetazos o bien de disparos, pero eso no es lo que centra nuestra atención. Hay ciertas cosas que eran tabú y que ningún desarrollador se atrevería a crear sin arriesgarse a una llamada de atención de los medios. Rockstar lo intentó con Manhunt y se vió obligada a alterar las escenas mas macabras, difuminandolas.
Entonces 505 Games tiene una idea bastante interesante. Lo censurable y vomitivo de una escena violenta es la sangre y acto en sí, de modo que…y si cambiamos el ambiente por algo un poco menos agresivo…pongamos una ciudad irreal llena de osos de peluche y cambiamos la sangre y las entrañas por algodón? Pues obtener libertad para realizar actos de moral bastante cuestionable.
Os pondré en contexto: Eres Naughty Bear, el oso huraño y solitario, del cual todos huyen. No eres muy apreciado en el pueblo y por ello no eres invitado a la fiesta de cumpleaños de uno de ellos. Como en el fondo no eres tan malo, decides que a pesar de no haber sido invitado, vas a darle un regalo al felicitado. Y antes siquiera de que llegues, los demás osos se rien de ti, de modo que como un oso razonable y comprensivo decides cargártelos a todos.
Cuando completé la primera fase y vi que la segunda era exactamente idéntica que la primera salvo por el objetivo de la misión me dí cuenta de mi error. He pagado el precio de un juego completo por un juego que no merece ni la clasificación de Xbox Live Arcade.
Se me revuelven las entrañas al pensar que cierta compañía ha provocado que se contamine el planeta fabricando el plástico para las cajas y talado árboles para los manuales para vender semejante basura. Vergüenza debería daros. Vergüenza.
Las ejecuciones son repetitivas, los osos actúan tan desorientados como un montón de adolescentes ebrios a las 6 de la mañana,…podría seguir pero en serio. Cuando tuve que pensar el ganador de este premio, no hubo discusión alguna.
Premio Céntimo al “polvo de 40 minutos” por haber coseguido aguantar: Fable 3
Si me leeis sabréis que mi relacion con Fable no es del todo agradable. Y si me conocéis sabréis que opino con total franqueza de Fable 2.
Ante tal panorama, cualquiera llegaría a la conclusión de que jamás me compraría Fable 3. Sin embargo Fable tiene una extraña fuerza de atracción. Algo que me hace pensar: “Este. Este es el año en el que será el juego prometido”. Pensamiento demasiado recurrente entre los usuarios de consolas y PC en referente a las últimas secuelas.
Me ha costado pero los análisis y los foros me han demostrado que he acertado. He acertado en que seguiría siendo la misma pila de estiércol, no que sería bueno. Fable 3 es a Fable 2 lo que Super Mario 3 ha sido para Super Mario 2…y World…y Galaxy,…etcétera.
El mismo juego pero con algo…una minucia cambiada o mejor dicho transformada. Insisto que como no lo he comprado, no lo he jugado, pero me fío de lo que la gente que lo ha jugado dice, porque no hay mejor jarro de agua fría que comprender la triste realidad de todos los años. Y eso nos da la seguridad y la realidad en nuestra opiniones.
Premio Céntimo a “por esto dejé de jugar contigo” al peor juego online: Super Street Fighter IV
Si hay algo que no tolero es gastarme un pastizal para luego no rentabilizarlo. Es una de esas cosas que sacan la vena catalana inexistente en mi árbol genealógico. Soy un tío al que le cuesta soltar pasta a menos que tenga la certeza de que merece la pena o me va a satisfacer de alguna manera.
Cuando compré Street Fighter IV decidí comprar un mando arcade, porque me salió de ahí. Pensé que me haría recordar la época de jugar Street Fighter 2 en las arcades y ser constantemente vapuleado por T.Hawk, o alucinar cuando de mis manos se lanzó el primer Hadoken.
El juego es bueno, divertido. Una variedad grande de personajes y guiños al pasado. No le pidas más, es un juego de lucha. La simplicidad está por fuera. La complejidad se queda en las técnicas y combos.
Y ese es el punto en el que las cosas se tienden a torcer. No digo que sea malo, al fin y al cabo se necesita un factor que determine un vencedor, mas allá de quien golpee mas o quién se defienda mas. Pero cuando alguien como yo, que llevaba años sin tocar un juego de lucha salvo Dead Or Alive, (si es que podemos considerar DOA un juego de lucha y no una exhibición femenina neumática) se lanza al online y se ve enfrentado a gente que antes de decir FIGHT ya te ha quitado media barra puede provocar enfados.
Intuyo que en este punto alguno estará pensando: “Se queja porque apesta a Street Fighter” y no le voy a quitar la razón…en parte. Y no digas esas cosas. Me quejo de una falta de sistema adecuado de enfrentamiento. La teoría dice que para aprender debes luchar contra los mejores, pero nadie menciona que contra los mejores no duras ni 10 segundos, y hasta lo que yo sé en 10 segundos no aprendes ni a parpadear. Necesito pelear con gente tan mala como yo, no solo para practicar, sino como una inyección de autoestima y diversión.
En total debo haber ganado unos 3 combates de una buena cantidad de ellos, y si los gané fue porque jugué a lo sucio.
Premio Céntimo “Sagrada Familia” al juego que jamás terminaré: Dragon Age: Origins
“Querida amiga mujer, a llegado a mis oídos que no eres capaz de conseguir las fuerzas necesarias para terminar Dragon Age: Origins.
Quiero decirte que te entiendo. Todas nosotras estamos en tu misma situación. Nos ponemos delante de la consola y nos encontramos con un juego cuyo potencial no está del todo aprovechado.
Eres fuerte y decidida. Las mujeres feministas tenemos la fuerza que los hombres nos han arrebatado. Algunas somos incluso mas “macho” que ellos. Algunas de nosotros tenemos mas vello facial que ellos y la mayoría tenemos mucho más éxito sexual con las mujeres. Así que libérate del yugo masculino y emprende tu camino para terminar tu tarea”
Vale, ya es suficiente. Ya me he cansado. Lo que nuestra amiga “que probablemente no sepa lo que es una depiladora” ha dicho en parte es cierto. Es un juego con un potencial no del todo aprovechado.
A lo largo del juego se le nota el toque Bioware, esa magnitud argumentativa gigantesca, relatando historias que nos empujan a conocer mas y mas de la trama, sin hacernos perder interés en las misiones secundarias, a la vez que se mantiene el título de “juego de rol” (excepto en Mass Effect 2…que es un shooter espacial)
Lástima que a Bioware se le ha olvidado que la magnitud argumentativa debe ser condensada para no matar de aburrimiento al jugador. Casi siento como si estuviese leyendo un libro, y válgame dios si lo vuelvo a intentar.
Alguno se me lanzará al cuello por decir esto, pero pienso que si Dragon Age se hubiese enfocado como un MMO habría sido bestial. Por una parte le habria dado un toque mas colectivo al juego, con cada persona trabajando un rol en concreto para ayudar en la trama, y con la inmensa cantidad de misiones y DLC que hay, la longevidad no habria sido un problema. Y por otro libraría al jugador de tener que estar rotando a menudo de personaje para controlar que todo está transcurriendo como debería.
Situaciones en las que mas gente controlando personajes habría facilitado las cosas me encuentro con que tengo que repetirlas porque la IA actúa no mal, pero no de la manera más eficaz, al contrario que si hago con el personaje principal.
Este fue uno de los motivos por los que dejé de jugarlo. Otro fue que lo compré para PS3, a pesar de la tirria que le tengo al mando de la misma, cicatriz con la que lleva 20 años cargando y de la que a falta de molestarse un poco en cambiarlo, seguirá así. Pero lo que más me ha empujado a abandonarlo ha sido la narrativa. Dicho de una manera mas concreta, los diálogos. Cuando me compro un juego, quiero jugar. No leer. Si quiero leer, me llevo el portátil al cagadero y leo artículos de opinión para coger ideas para esta sección. Por supuesto que disfruto de breves pausas para trazar esa red importante que es la profundidad argumental, pero si me haces parar para escuchar una historia que probablemente no aporte nada a la trama, es normal que me muestre disconforme.
Bioware siempre ha tenido ese problema para distinguir entre un juego con texto y un texto con un juego entre medias. Avanzas dos pasos, te encuentras un personaje y venga a hablar…E incluso las conversaciones mas cortas se vuelven molestas, porque ocurren en momentos en los que estás mas pendiente de lo que estés haciendo, como encontrar al personaje adecuado o evitar que te maten. Me recuerdan a esas incómodas conversaciones con un extraño en el autobus, conversaciones en las que te importa una mierda lo que sea que te estén contando y a faltar de un botón para hacerle hablar mas rápido, contestas con monosílabos.
Premio Céntimo al “Me duele el culo” al único comentario que se ha atrevido en 2 años ha llevarme la contraria:
Esta claro que no todo el mundo puede estar de acuerdo conmigo, por mucho que les demuestre donde está lo malo y lo menos malo, habrá gente que por orgullo y/o estupidez jamás cambiará de opinión, justo como a los votantes del PP de Valencia y por extensión, del resto de España.
Hasta ahora, si había alguien que no estaba deacuerdo conmigo jamás lo había dicho, al menos hasta hace un par de meses, en el que en un hilo cierta persona, a la cual no mencionaremos por evitarle una humillación pública, hizo un comentario que me recordó exactamente a lo que hice mención en el primer párrafo de este premio. Coloco el texto tal y como fue escrito, con Negrita corrigiendo los fallos ortográficos, porque ante todo sigo siendo un Nazi Gramatical:
“si supieras un poquito de la historia de antes leyendote los libros…si esas cosas que chuleas tanto que usas y yo creo que es para ponerlos en la repisa para sujetar algo…pues te enterarias de lo que van estos juegos…simplemente me toca muchos los cojones que siempre que algo no te guste te ensañes con ello y digas una cantidad de sandeces increibles…
Realmente artharus te equivocas mucho con este juego…y mientras al puto halo le chupas los cojones cuando son power rangers de 3 metros saltando a niveles insospechables…o ODST que van en capsulitas clavadas a las que se usaron en gears 2 para llegar al centro de la tierra….(que casualidad no???) enga si no te guste algo simplemente no comentes pero no toque las pelotas. “
Vaya, pensé que habría alguna falta ortográfica, (aunque he permitido el “enga”) pero lo que si hay es faltas de sentido común. Dejando aparte el hecho de que las “capsulitas” de Halo fueron bastante mas previas a Halo y mas a Gears de lo que nuestro amigo enfadado quiere hacerme creer, en Gears no van al centro de la Tierra. Si fuesen la centro de la tierra estarían carbonizados.
Ajeno a esos detalles sin importancia (pero que sin embargo restan credibilidad a tu argumento) lo que trato de mostrar con este texto en la cantidad de fanatismo absurdo, alentado por el hecho de “he leido un libro, y como es un libro, a partir de ahora soy un experto en la materia”
Comento sobre Gears of War, porque al igual que tu, he jugado a los 2 juegos, y gracias a ellos puedo saber de lo que hablo cuando digo que Gears of War es una franquicia a la que no tardaré en olvidar más que unos años. Si usases tu masa cerebral sabrías que el hecho de que se publique una novela no significa que un juego pase a los anales de la historia como “una gran aventura que INCLUSO permitió lanzar libros sobre ella”. Actualmente se lanzan libros sobre cualquier gilipollez. Hasta yo podría escribir un libro. Incluso mi profesor de literatura de Bachiller escribió un libro (que no quiere decir que fuese malo, porque ni siquiera lo he leído).
Que haya libros no significa que el juego sea bueno. En realidad, Gears no es mas que un festival de estereotipos y baño de sangre gratuito, que es ampliamente jaleado por esa naturaleza psicópata que tiene todo ser humano.
Fijate en sus personajes por ejemplo: Marcus Fénix, el héroe inquebrantable, valiente y esas mierdas. Y Dominic “Donde está mi mujer??” Santiago, el secundario casi principal, que en vez de llevar un rifle parece llevar una caja de kleenex para sonarse cada vez que recuerda a su mujer.
Resumiendo. Amigo enfadado, tan malo es criticar un producto que no se conoce como defenderlo a ultranza a pesar de que te estén planteando argumentos perfectamente válidos. La diferencia es que yo tengo razón y tu no. Tu sólo quieres defender Gears Of War porque has gastado unas horas de tu vida en leerte un libro y que haya merecido la pena.
P.D: En cierto modo debo agradecerle algo a Gears Of War, y es que me juntó con la panda que os acompaña en este foro y en esta página. Ya son muchas años con ellos y Gears siempre me recuerda los comienzos. Es muy entrañable acordarse de como fraguamos los primeros vínculos afectivos mientras le vuelas la cabeza a un dinosaurio y a continuación otro te sierra por la espalda con el consiguiente chorro de sangre brotando a borbotones de mi espalda. Yo también os quiero hijos de puta.



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