Infinity Ward se autocolapsa

Malos tiempos para una de las desarrolladoras más importantes de la actualidad, y es que la tensión creciente con su editora, Activision, podría estar pasándole una factura de la que difícilmente se pueda recuperar la compañía.
Y lo más preocupante de la situación es que el desencadenante de esta “guerra interna” no ha sido otro juego sino Modern Warfare 2. Su última joya y el principio de su fin. Según Infinity Ward, Activision debió desde el lanzamiento del título una serie de Royalties que nunca fueron pagados y desembocaron en primera instancia en la dimisión de los dos principales cargos de la compañía.
Este hecho, que en la mayoría de casos siempre ha sido puntual, se ha visto acrecentado (en incluso dilapidado) por la dimisión de un total de 30 desarrolladores que han abandonado el barco para unirse a sus “hermanos” en la nueva desarrolladora, de nombre Respawn Entertainment. Compañía que contaría entre sus filas con el diseñador Brent McLeod y el artista Chris Lambert junto al ingeniero senior Chris Lambert y el diseñador Jason McCod, y posiblemente también cuenten con el ingeniero Robert Field, el artista Bred Allen y el diseñador Preston Glenn. Aunque estos últimos no han confirmado que sean parte del nuevo estudio.
Y lo peor para Activision es que la gente que aún permanece ligada a Infinity Ward no lo hace por “amor” sino que 38 de sus miembros restantes han decidido denunciar a la editora exigiendo los pagos acordados; Tras lo cual, posiblemente, decidan también abandonar el barco semihundido.




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