Análisis de Dark Void

Cuando descargué la demo del juego que voy a analizar, Dark Void, duró aprox. 4 minutos en el disco duro de mi 360. Era horrenda. Por suerte he podido jugar a la versión completa del juego y puedo asegurar que Dark Void quizás es el juego que cuenta con la peor demo colgada en Xbox Live!/PSN de esta generación. Ya adelanto, eso sí, que el juego no es una obra maestra que necesita estar en vuestra juegoteca obligatoriamente para que no os consuma la vergüenza, pero desde luego no es un mal juego, le pese a quien le pese.
Y digo lo de “le pese a quien le pese” porque inexplicablemente el juego se ha llevado serias ostias a la hora de ser puntuado, incluso en análisis en los que el texto (no la nota) lo ponían como lo que es, un juego al que le costará ser recordado dentro de 5 años pero que eso no significa, en ningún caso, que sea precisamente un mal título. Eso sí, personalmente hubiera escogido otra época de lanzamiento, una más veraniega no le habría ido nada, nada mal.
Técnicamente notable
Tras la anterior entradilla, toca entrar directamente en materia. Técnicamente el juego se cobija en la alargada -y peligrosa- sombra del Unreal Engine 3. Peligrosa porque muchos de vosotros ya sabéis cual es el peligro que corre la carga de texturas en los juegos que hacen gala del UE3 y pese que Dark Void no se libra del todo de estos problemas, lo cierto es que es uno de los títulos que mayor rendimiento, para no ser Epic, ha sacado a este singular motor.
Las fases de escenarios gigantes (tanto a lo ancho como a lo alto) se mezclan con las fases de interiores de naves, templos, etc. plagadas de enemigos a los que derrotar (con una IA bastante deplorable, también hay que decir) y todas con, en general, una buena calidad en las texturas, unos efectos lumínicos decentes y una carga poligonal en los elementos nada desdeñable.
La cuestión es que gracias a la potencia del motor, el juego logra imprimir con bastante soltura una sensación de libertad de exploración en las fases ya que, gracias a nuestro querido jetpack, los escenarios se recorren en todas las direcciones, no solo avanzando hacia adelante, sino que la verticalidad hace acto de presencia y ya sea escalando, bajando o usando el jetpack, nos encontraremos inmersos en acción y hurgando por completo los escenarios.
Una historia no típica
La historia de Dark Void tiene elementos que no suelen verse demasiado en los videojuegos, desde el Triángulo de las Bermudas hasta Nikola Tesla, pasando por una “diferente” perspectiva de los nazis. Algo de agradecer, la verdad, ya que la industria está bastante falta de ideas, ya sean buenas o malas, a la hora de construir historias sobre las que sustentar los videojuegos.
Como viene ocurriendo habitualmente una buena parte de la historia del juego la iremos conociendo (en mayor o menor grado) aparte de en las cinemáticas del juego, encontrando (algunos muy complicados de hallar, por cierto) durante la aventura diarios de personas que también estuvieron en el vacio oscuro y que cuentan sus vivencias. Estos diarios ayudan a conformar mejor el universo sobre el que transcurre el juego.
Jugabilidad =Un batiburrillo de juegos
En lo que a jugabilidad respecta, Dark Void inventa poco y copia mucho. Eso sí, es de agradecer que al menos los chicos Airtight Games han copiado a buenos juegos como son el caso de Gears of War, God of War o Crimson Skies, título de acción aérea que también crearon ellos.
Para el que aún no sepa de qué va el título, comentar que es un juego de aventura-acción, de los que se llevan ahora solo que en el caso de Dark Void, por su componente aéreo, la acción no se reduce solo a un plano sino que prácticamente la frenesí del combate se vive en 360º.
Will, el chico protagonista de quien tomaremos el control, se cubre de manera prácticamente idéntica a Markus Fenix y cía. Es decir, podremos usar muros u otros elementos diseminados por el escenario para cubrirnos y disparar cómodamente asomando la cabeza o ni siquiera eso, a lo loco. También podremos, en caso de existir la opción, de pasarnos de una cobertura a otra en busca de un mejor flanco. Los QTE´s también hacen acto de presencia y, a lo God of War, deberemos eliminar algunos enemigos de mayor o menor envergadura, ya sea para librarnos de su molesta compañía o para robarles la nave y hacer uso de ella.
Algo que no se puede dejar de comentar de Dark Void es el componente aéreo. El manejo tanto de las naves como del propio Will no está todo lo depurado que debería. Pelear en el cielo controlando una nave robada/prestada o haciendo uso de nuestros propulsores puede llegar a ser hasta mareante. En cualquier caso, con horas de práctica acabas haciéndote, más o menos, a los mandos del juego e incluso podrás llegar a hacer alguna virguería.
Serios altibajos en el desarrollo de la aventura
En líneas generales, Dark Void tiene 3 tipos de fases: Las aéreas en donde deberás luchar contra decenas de naves enemigas, las interiores donde, por ejemplo, deberás rescatar a una serie de presos humanos de una nave alienígena u otras donde deberás ir avanzando en un escenario amplio y donde seguramente debas luchar tanto a ras de suelo como elevándote para continuar la acción por las alturas.
El problema más grave de este título es que tiene serios problemas para mantener al jugador pegado al mando desde el principio hasta el fin de la aventura. Para empezar la duración de dichas fases es irregular, siendo unas bastante más largas que otras y luego la rotación de los tipos de fases no está del todo lograda haciendo que el juego, el algunos momentos, pueda hacerse algo pesado y queriendo que determinadas fases pasen rápido para poder jugar a otras más divertidas, con mayor acción o mejor enfocada.
Acabando…
Dark Void se presenta como un videojuego completo que puede ofrecer al jugador una notable experiencia de juego. Como dije al principio, por mucho que Capcom haya intentando vender la moto de que Dark Void era la nueva IP que esta generación necesitaba, la verdad es que no llega, ni de lejos, a tal extremo pero aún así repito, y no me cansaré de hacerlo, Dark Void es un buen juego.
- Buen apartado técnico.
- Gran sensación de exploración.
- Control en ocasiones algo tosco.
- Altibajos en el desarrollo de la historia.
Jugabilidad: 72 | Cuesta hacerse con el control pero merece la pena.
Gráficos: 73 | El juego hace buen uso de la potencia del UE3.
Sonido: 70 | La BSO raya un buen nivel aunque los FX no andan muy allá.
Diversión: 70 | Un juego entretenido que puede dar horas de diversión.
Nota Final: 71. Si lo encontrais por unos 25 € o menos haceros con él, no os defraudará.





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